MANIFIESTO — MYRIAM MAYA
Creo desde la necesidad interior de traducir lo invisible.
Mi obra nace en el punto donde emoción, pensamiento y espíritu se encuentran en tensión viva. No pinto para representar el mundo visible, sino para revelar aquello que permanece oculto bajo la superficie de lo cotidiano.
El color es mi lenguaje primario.
El contraste, mi forma de pensamiento.
La luz, mi territorio de búsqueda.
Cada pieza es una cartografía interior: un registro de transformación, presión y renacimiento. Así como la materia se transfigura bajo fuerzas invisibles, el ser humano también se redefine a través de sus propias intensidades. Mi pintura es testigo de ese proceso.
No busco imponer significados.
Busco abrir espacios.
Espacios donde el espectador pueda detenerse, reconocerse y dialogar consigo mismo. Mis obras no exigen ser entendidas; invitan a ser habitadas.
Trabajo con la convicción de que el arte no es ornamento ni objeto: es experiencia, es revelación, es tránsito.
Pintar es mi forma de escuchar lo que no tiene voz.
Mostrarlo es un acto de generosidad.
— Myriam Maya
Todas las obras cuentan con certificado de autenticidad registrada bajo un único número de colección, garantizando procedencia y originalidad.
N. R. 03-2026-011413565500-14
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